Fundado
en 1959, en el año 1964 fue instalado el primer
telescopio profesional en el lugar.
En
1985 tuvo lugar la inauguración oficial del Observatorio del Teide.
Este observatorio se usa principalmente para el estudio de
Sol, aunque también le han dado otros usos.
La calidad del cielo de Canarias y sobre todo de
Tenerife hace del Observatorio del Teide uno de los mejores enclaves del
mundo para estudiar el Universo. La calidad de imagen es excelente y las
condiciones climatológicas y geográficas son idóneas para la observación
astronómica, porque se forma una capa de nubes debajo del observatorio y así se
evitan las molestias por la contaminación lumínica.

INSTALACIONES:
TELESCOPIOS
Telescopios solares
Telescopio
solar de Torre al Vacío (VTT): permite estudiar las características de la
atmósfera solar.
Telescopio
solar THEMIS: telescopio Heliográfico para el Estudio del Magnetismo y de
las Inestabilidades Solares. Se utiliza para medir la intensidad y la
dirección del campo magnético del sol.
Telescopio
solar Gregor: Estudia el campo magnético en la atmósfera
solar.
Telescopios nocturnos
Telescopio IAC-80:
Con él se descubrió Teide 1, la primera enana
marrón conocida.
Telescopio
infrarrojo Carlos Sánchez (TCS): Está dedicado a la observación
en el rango infrarrojo.
Telescopio
reflector Mons: Con él se realizan trabajos fotográficos y de
fotometría de estrellas variables.
Telescopio OGS:
Estación Óptica Terrestre. Utilizado para la comunicación de satélites.
Telescopio STARE:
Astrofísica estelar y investigación de Exoplanets.
Telescopio
robótico Bradford.
Telescopios
robóticos (STELLA I y STELLA II): Es un conjunto de dos telescopios
robóticos.
SLOOH:
Forma parte de una red de telescopios gobernados por control remoto.
LABORATORIO
SOLAR
Es
un conjunto de instrumentos dedicados a la obtención de datos del interior del
Sol.
FONDO
CÓSMICO DE MICROONDAS
La radiación de fondo de microondas es
la radiación más antigua que se puede observar en el universo y contiene
información sobre el origen de los objetos que en él se encuentran.
En 1994,
gracias al Experimento de Tenerife, se descubrieron las cosmosomas, que son el origen de las
macroestructuras del universo actual.